Miles de atléticos celebraron el título de Europa League en Neptuno. Las jugadoras del Atlético Femenino también participaron en la rúa para celebrar que son bicampeonas de Liga.

El Atlético de Madrid celebró el tan ansiado título de Europa League por las calles de la capital, que una vez más, se tiñó de rojiblanco. Era una celebración distinta a las anteriores. Pues en esta ocasión, el Vicente Calderón no fue el punto de partida. Desterrado el viejo feudo, la rúa colchonera tampoco partió del Metropolitano: demasiado lejos para llegar a la Fuente de Neptuno.

La plantilla y cuerpo técnico del Atlético de Madrid, acompañados del equipo femenino, que consiguió el domingo pasado su segundo título de Liga y de manera consecutiva, se desplazó primero en su habitual autocar desde la Ciudad Deportiva de Majadahonda al Ayuntamiento de Madrid. Allí, la Alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, recibió a ambos conjuntos en una visita privada para que posteriormente, pusieran rumbo a la Catedral de la Almudena, donde el Atlético realizó la ofrenda de la copa a la patrona de Madrid.

Foto: Atlético de Madrid
Foto: Atlético de Madrid

Fue en el Ayuntamiento donde a Enrique Cerezo le tocó hacer el discurso. El presidente del Atlético de Madrid se mostró alegre y bromeó con los jugadores y compañeros de la directiva. Aunque claro, es Enrique Cerezo, y sus bromas no suelen quedar graciosas. Es como ese profesor que quiere hacerse el guay con sus alumnos pero nunca lo consigue. “Me han dejado aquí unas notas para que las lea pero no me va a hacer falta”, comenzó hablando Cerezo.

El presidente de la entidad quiso dirigirse a Diego Pablo Simeone para pedirle que el año que viene, el título que tocara celebrar fuera el de la Champions: “Esto es para intentar superarnos Diego. Hay que intentar superarse. Jugamos la final de la Champions en nuestro estadio, y la verdad es que nos gustaría estar aquí dentro de un año celebrando ese título”, dijo Enrique Cerezo, como si el hecho de quedarse con una plantilla de 17 jugadores de campo a mitad de temporada no fuese responsabilidad suya. Hasta a Diego Costa le hizo gracia tal petición: “¿De qué te ríes, Diego? Tú también vas a estar aquí y seguro que vas a marcar algún gol”, reaccionó bromeando Cerezo.

También se dirigió a Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid: “Miguel Ángel, es para estar contentos. Es que éste siempre está cabreado. A éste no sé qué le pasa que siempre está cabreado, pero esto es para estar contentos”. Cerró el discurso enviando “un abrazo” de “todos los que integramos el Atlético de Madrid, que somos los que estamos aquí”, olvidándose de nuevo de los socios, que para él no parecen ser parte del Atlético de Madrid; no sin antes anunciar una gran noticia: “Se nos casa Koke” y añadió que a su llegada a la Almudena “pedirá a la virgen por todos vosotros (los jugadores), no como futbolistas, sino para todo lo demás”.

Foto: Atlético de Madrid
Foto: Atlético de Madrid

Una vez terminó la visita a la Almudena, tanto equipo masculino como femenino, se subieron a sus respectivos autocares descapotados, que por cierto, estos sí salieron vacíos del Vicente Calderón. Desde la imponente catedral madrileña, la cabalgata rojiblanca puso rumbo a Neptuno, donde miles de atléticos esperaban desde las 17:00. Antes de llegar, hubo una primera parada: la Puerta del Sol, sede de la Comunidad de Madrid, donde fueron recibidos por el Presidente en funciones, Ángel Garrido, y salieron al balcón para saludar a los miles de aficionados que abarrotaban la plaza.

Mientras tanto, la fiesta ya había comenzado en Neptuno, con el recibimiento a los equipos de la Academia que han sido campeones de Liga esta temporada: prebenjamines, benjamines e infantiles, masculinos y femeninos, recibieron el cariño y reconocimiento de la parroquia atlética. Y por último, el Juvenil A, campeón del doblete de Liga y Copa de Campeones, y que ahora disputa la Copa del Rey. Una buena dosis de motivación para intentar conseguir el triplete, por si no era suficiente el hecho de ser más protagonista que nunca: la corta plantilla del primer equipo ha dado oportunidad a muchos de los jugadores del Juvenil A, que entrenan diariamente a las órdenes de Simeone. Entre ellos, el portero Álex Dos Santos, que viajó a Lyon, entrando en la lista para la final europea, aunque lógicamente, quedó descartado para el partido.

Foto: Atlético de Madrid
Foto: Atlético de Madrid

Quedaba el cierre de fiesta: el recibimiento al primer equipo masculino y femenino. Primero subieron las chicas, que todavía tienen un título en juego y la posibilidad de hacer doblete, en una jornada histórica. Nunca antes habían celebrado un título de esta manera y sólo un equipo lo había hecho alguna vez: el FC Barcelona. Pero lo más emocionante fue el recibimiento del primer equipo masculino. Los jugadores y entrenadores del Atlético fueron desfilando por Neptuno uno a uno hasta llegar al escenario principal. Los más esperados: Griezmann, al que toda la plaza pidió que se quedara, mientras era manteado por sus compañeros, Fernando Torres, que por fin consiguió un título con el equipo de su vida, y por supuesto, Diego Pablo Simeone.

Turno para dirigirse a los aficionados: Primero habló Gabi, dando las gracias a los aficionados y dedicando el triunfo a Fernando Torres: “Él es Atlético de Madrid”. Y luego, el propio ‘Niño’. La emoción quebró las palabras de la Leyenda rojiblanca que jugará el domingo su último partido con el Atlético de Madrid: “Cuando era niño soñaba con algún día poder estar aquí”. A veces los sueños se cumplen y el fútbol siempre devuelve lo que los jugadores le dan. Es el caso de Fernando Torres. Por último, habló Simeone, y como siempre, dio sus lecciones de vida, que van más allá del fútbol: “En la vida hay dificultades, claro que las hay. Pero estos hombres convierten las dificultades en oportunidades, y las oportunidades en posibilidad de ganar. Cuando ven posibilidad de ganar, ganan”, concluyó Simeone, siguiendo su discurso con un canto de “campeones”.

El colofón de la fiesta llegó cuando tocó vestir a Neptuno de rojiblanco: Godín, Gabi, Koke y Fernando Torres se ocuparon de ello, y subidos a la plataforma dispuesta para hacerlo, tras colocar todos los estandartes sobre la estatua, los jugadores sacaron botes de humo rojiblancos para que la histórica foto quedara bien adornada. Fernando Torres, con lágrimas en los ojos, besó la corona de Neptuno: un beso que significa demasiado, 22 años después de soñar con ese momento, el ‘Niño’ por fin lo conseguía. Broche de oro a un día histórico cargado de emociones. El Atlético de Madrid cerrará la temporada ante el Eibar este domingo, en una jornada muy especial para el protagonista del día, Fernando Torres, que se despedirá del equipo de su vida.