• Correa es el jugador más recurrente para Simeone.

Hasta el día del partido ante el Sant Andreu, Jan Oblak y Ángel Correa eran los únicos jugadores del plantel colchonero que habían participado en todos los partidos de la temporada, si bien el meta esloveno había aglutinado todos los minutos, Correa alterna titularidades con suplencias en una franja del campo donde la competitividad por un puesto es aún más difícil que en las demás. Tras el partido de Copa del Rey, solo Ángel Correa  ha jugado todos los partidos de la temporadaCorrea fue una petición expresa de Simeone, que hizo esperar al club para que el jugador se recuperara completamente de una operación de corazón que se le realizó nada más aterrizar en España y que le tuvo la primera temporada en el dique seco.

Ángel Correa es un revulsivo, es el desatascador de partidos que utiliza Simeone, pero a la vista de su rendimiento, se puede plantear el que sus titularidades sean más continuadas, pese a que la competencia arriba está muy complicada ya que Griezmann es la estrella del equipo y Diego Costa un titular indiscutible, bien es cierto que a Lemar, pese a que ya ha demostrado cualidades de su juego y su enorme calidad, le está costando aún entrar en la dinámica del equipo, no ha encajado aún a la perfección, por lo que Ángel Correa es donde puede aprovechar. Por tanto, es ahí donde Simeone tiene un problema, bendito problema, apostar por el innegable talento de Lemar sumado a los 70 millones que costó y por otra parte, la garra y el derroche físico de Correa, un chico que es prácticamente de la casa, un revulsivo que está llamando con fuerza a la titularidad.

El delantero argentino está firmando buenos números esta temporada, con 18 partidos, uno en Supercopa de Europa, 11 en Liga, 4 en Champions y 1 en Copa del Rey; ha anotado dos goles y otras dos asistencias y está cuajando grandes actuaciones, que en ciertos momentos ha pecado de juventud y de excesivo atrevimiento o imprecisiones a la hora de la toma de decisiones, poco a poco está metiendo la cabeza en un once titular y es una pieza básica del conjunto rojiblanco.