El Atlético de Madrid celebró el primer Día del Niño de la historia del Metropolitano. Una jornada muy especial, plagada de sentimiento, que terminó con un gol de Fernando Torres como colofón final.

El Estadio Metropolitano vivió por primera vez una cita muy especial. La XV edición del Día del Niño, cuya última celebración había sido en el Vicente Calderón. Desde primera hora de la mañana los mas pequeños disfrutaron de una gran cantidad de actividades que el club había preparado en el recinto exterior del estadio. Un recinto que, dadas las dimensiones, facilitó la participación de toda la afición. El Atlético Femenino, la Fundación, los Voluntarios, La Unión Internacional de Peñas Atléticas, el Inter Movistar… nadie quiso perderse este día.

A las 10:00 horas comenzaba de manera oficial el Día del Niño, y a lo largo de la mañana, los aficionados más pequeños fueron tiñendo el Metropolitano de rojiblanco. No faltaron los tradicionales hinchables, el futbolín humano o los ‘chutagol’, pero en esta ocasión, había mucho más: camas elásticas, espectáculos de todo tipo, tres en raya gigantes, circuito de obstáculos infantil organizado por el Ejército del Aire… todo pensado para que los niños atléticos pudieran disfrutar de su día. El escenario Plus500 se convirtió en el centro de la fiesta, con un espectáculo de magia, la firma de autógrafos de las jugadoras del Atlético de Madrid Femenino, Amanda Sampedro y Sonia Bermúdez, y la música que desde el final del partido hasta el final de la tarde continuó ambientando las inmediaciones del nuevo feudo rojiblanco.

El Día del Niño es una jornada muy especial para la familia rojiblanca. Pues la hinchada del Atlético de Madrid es puro sentimiento y sabe que ese sentimiento se pasa de padres a hijos, se inculca en las gradas y se vive día a día. Es un día en el que los niños tienen la posibilidad de sentir de cerca lo que sienten sus padres, de sentir el ambiente, de saber cómo es un himno a capella, cómo es un partido en una grada del Atlético de Madrid. Y como dice Diego Pablo Simeone: “Hay futuro”. Porque eso es el Día del Niño. Es el día de los futuros aficionados rojiblancos, que hoy van al estadio de la mano de sus padres, pero que en un futuro irán de la mano de sus hijos.

El Día del Niño: el día de Fernando Torres.

Fueron seis horas de diversión en el exterior del Metropolitano, pero a las 16:15 horas llegaba el colofón, llegaba el fútbol. El Atlético de Madrid recibía al Levante en un partido en el que podía asegurar su clasificación a la UEFA Champions League. Y para la ocasión, la afición rojiblanca preparó un increíble tifo con banderas y cartulinas. La frase “115 años contigo” acompañada del primer escudo del Atlético de Madrid recibió a los jugadores a su salida al césped. Ambiente excepcional en el que el Metropolitano, se estrenó en esto de los tifos. No importaba el rival, había que crear ambiente, había que hacer que los niños vieran lo que es ser del Atlético de Madrid.

Foto: Atlético de Madrid.
Foto: Atlético de Madrid.

El partido terminó de la mejor manera posible. El Atlético de Madrid venció por 3-0. Pero la mejor parte de esta historia fue la parte de Fernando Torres. El canterano rojiblanco regresó al Metropolitano por primera vez desde que anunció que se marcharía a final de temporada. Salió al campo en la segunda parte, recibió la tremenda ovación de su público y marcó el tercer tanto del partido, la guinda del pastel. Y es que no podía ser de otra forma. Marcó el ‘Niño’ en el Día del Niño. En su día, y en el de todos los niños que hoy sueñan con ser como él y que le adoran por ser el ídolo de la afición que es. El Fondo Sur también se acordó de Torres como el que pasó “de niño a leyenda”. Así rezaba una pancarta que se mostró durante el encuentro.

Los niños rojiblancos, entre ellos los 40 que vieron el partido desde el Palco de Autoridades, disfrutaron de un día que ya ha pasado a la historia. El primer Día del Niño del Metropolitano, que ha superado con nota esta primera prueba. Uno de los días más especiales y queridos por la afición del Atlético de Madrid, que son conscientes de que la historia se escribe latido a latido, pero también de generación en generación. Feliz día, niños atléticos.