El Real Oviedo no consigue reaccionar en Santo Domingo y vuelve a cosechar una nueva derrota en un encuentro donde se vio totalmente superado en todas las facetas del juego por un Alcorcón que se mostró sólido y rocoso.

El Real Oviedo vuelve a mostrar su peor cara sobre el terreno de juego del Estadio Santo Domingo, y cosecha su tercera derrota consecutiva tras desplegar un fútbol triste y apático, que vuelve a confirmar una semana más la caída en picado en la que parece haber entrado un equipo, que ayer se vio superado tanto en lo físico, como en lo táctico y técnico por una AD Alcorcón, que por juego y ocasiones mereció haber sumado un resultado mucho más abultado que el uno a cero final con el que se cerró el encuentro.

El encuentro dio inicio en el Estadio Santo Domingo, con ambos equipos buscando ensamblarse sobre el terreno de juego conscientes de que quien se hiciera con la batalla en el centro del campo, iba a gozar de muchas papeletas para acabar por llevarse la victoria final del choque. Con un conjunto azul que salió bastante metido en la dinámica del choque, pronto iba a llegar la primera ocasión de peligro para los visitantes a través de un gol anulado a Koné por un dudoso fuera de juego, cuando apenas se llevaban disputados 9 minutos de partido.

El dominio seguía perteneciendo al conjunto asturiano que se volvió a acercar en varias acciones sobre la meta defendida por un Dtrovicmitrovic, que de todas formas tampoco pasó por serios apuros para mantener a cero su portería. Pero según iban transcurriendo los minutos más cómodo empezaba a sentirse un conjunto alfarero, que comenzaba a ganar la batalla en el centro del campo generando acercamientos sobre la meta asturiana con relativo peligro, como en un disparo de Pastrana bien repelido por un debutante ( primera titularidad en liga ) Rubén Miño, cuando el marcador indicaba el minuto 27 de partido.

Y bajo estas premisas de partido, el conjunto de Muñiz iba a gozar de una de las ocasiones más claras del primer acto, cuando tras un balón mal despejado por la defensa azul en el minuto 33, el balón le iba a caer a Chema Rodríguez, que totalmente solo en el área pequeña iba a mandar el balón a las nubes ante el estupor de la afición local. Una vez rebasado el intermedio, el conjunto amarillo dio un paso al frente en busca de la victoria, y comenzó a generar ocasiones claras de peligro ante la meta de Miño, con un Pastrana especialmente activo como principal protagonista de las mismas.

La escuadra alfarera había dado un paso al frente en cuanto a intensidad sobre el terreno de juego, y comenzaban a maniatar a un conjunto asturiano que intentaba deshacerse de la fuerte presión local a través de rápidas contras siempre dirigidas por un Koné, que a punto estuvo de ver puerta cuando en elminuto 65 de partido cruzó demasiado un remate que llevaba impregnado el bálsamo del gol.

Pero el acoso madrileño era cada vez más intenso, y tras un nuevo remate de Chema Rodríguez salvado entre Miño y el palo a partes iguales, iba a llegar el único tanto del encuentro a través de un inocente penalti cometido por Jonathan Vila, que iba a ser transformado por David Rodríguez, cosechando sudecimoquinto tanto en lo que llevamos de temporada.

El tanto local premiaba la insistencia de los amarillos y dejaba a los del debutante David Generelo con poco margen de maniobra de cara a intentar rescatar algo positivo del choque. Igualada que a punto estuvo de conseguir Koné tras una gran jugada individual de Hervías, que Chema Rodríguez logró desviar cuando corría el minuto 81 de partido. Y sin excesivos sobresaltos por parte de ambos conjuntos, el partido fue languideciendo dejando los tres puntos de manera justa en el casillero de un conjunto local, justo merecedor de la victoria ante un Real Oviedo que sigue en caída libre, y sin capacidad de reacción durante las tres últimas jornadas.