Albacete y Real Oviedo se repartieron los puntos gracias a un gol de Toché en los instantes finales del partido.

El Real Oviedo sigue abonado al empate ( cuarto consecutivo ) durante la presente fase de campeonato, tras lograr salvar un punto en el tiempo de descuento en un encuentro en donde se vio superado por el Albacete balompie durante un primer tiempo muy pobre, pero que supo contrarrestar gracias a una segunda parte en donde se hizo con el control de la posesión del balón, lo que sumado al olfato realizador de un magnífico Toché ( 12 tantos en lo que va de Liga ), fue suficiente para arrancar un punto de oro del Estadio Carlos Belmonte, que le sirve al conjunto azul para mantenerse en la zona noble de la tabla tras sumar su novena jornada de manera consecutiva sin conocer la derrota.

Comenzó el encuentro en el coliseo albaceteño, con el conjunto de Sergio Egea intentando asentarse sobre el terreno de juego a través de la posesión del balón, y generando tímidos acercamientos principalmente a través de subidos por banda de Carlos Peña, todas ellas perfectamente abortadas por un seguro Juan Carlos en la portería.

Pero pronto iba a llegar el primer gol del partido prácticamente en el primer acercamiento de los locales con peligro, cuando en el minuto 10 de partido, Adriá Carmona iba a aprovechar una contra para con un sensacional remate lejano, ser capaz de batir al portero avilesino del Real Oviedo, Esteban.

El tanto local no hizo reaccionar a un Real Oviedo que no encontraba su sitio sobre el terreno de juego, y que vio como 4 minutos después los hombres de Luis César Sampedro, aumentaban su renta en el marcador gracias a una internada por banda de Antoñito, cuyo centro en busca del remate acabó por introducirse mansamente en la portería asturiana.

El nuevo golpe recibido en tan corto espacio de tiempo dejó muy tocado a un conjunto azul que no se encontraba a gusto sobre el terreno de juego y que suerte tuvo de no encajar un definitivo tercer tanto, en especial tras un balón al segundo palo de Rubén Cruz que no iba a encontrar rematador, y con un disparo del debutante en la tarde de ayer Victor Curto, perfectamente atajado por Esteban con una gran estirada junto al palo.

Una vez rebasado el tiempo de descanso, pronto se iba a palpar un cambio en el decorado del encuentro, con un Real Oviedo queriendo ser protagonista a través de la posesión de la pelota, y con un Albacetereplegado buscando sentenciar el encuentro a través de una contra definitiva.

Y conforme iban pasando los minutos, la escuadra azul iba demostrando que tanto su juego como su posicionamiento sobre el campo, apenas tenía nada que ver con el del primer tiempo, generando llegadas constantes sobre la meta de un Juan Carlos que comenzaba a ver peligrar el cero en su portería.

Pero el conjunto asturiano, ayudado por la salida al terreno de juego del debutante Míchel ( inmejorables sensaciones en su debut con la camiseta azul ), comenzó a achuchar a un dubitativo conjunto albaceteño, que vio como tras dos acercamientos con peligro de Cervero y Toché, iba a llegar el primer tanto visitante tras una jugada confusa, en la que Toché iba a acabar rematando a gol a puerta vacía, cuando transcurría el minuto 71 de partido.

El tanto lógicamente metió en el partido a los de Sergio Egea, y sembró las dudas en un conjunto manchego muy necesitado de puntos, que observó como en el minuto 83, una gran jugada deJohannesson por banda, fue desviada por la defensa local cuando Cervero ya estaba preparado para el remate, en clara posición de privilegio para perforar la meta local.

Pero el Real Oviedo volvió a tirar de compromiso y competitividad, y cuando el partido ya encaraba los minutos de prolongación, un centro de Borja Valle desde la línea de fondo, iba a ser aprovechado por Toché para con un remate acrobático batir a Juan Carlos, y establecer el definitivo empate a dos en el marcador. Al final reparto de puntos que deja mejor sabor de boca en un conjunto asturiano que fue superado en la primera parte, pero que supo y que fue capaz de competir y sufrir, para arrancar un punto de oro en el tiempo de descuento.