• Los goles de Kalinic, Griezmann y Rodrigo dieron los tres puntos al Atlético de Madrid tras no haber podido pasar del empate en los dos anteriores partidos.

El Atlético de Madrid venció este mediodía al Deportivo Alavés en su encuentro de Liga, volviendo así a la senda de la victoria, que no acompañaba desde hacía ya casi un mes. El Atlético había ganado por última vez ante el Athletic, pero no fue capaz de pasar del empate en los dos últimos enfrentamientos ante Barcelona y Girona. Sí lo había hecho ante el Sant Andreu en Copa del Rey. Los rojiblancos superaron al cuadro vasco por 3-0 gracias a los goles de Kalinic, en la primera parte, y Griezmann y Rodrigo en la recta final del partido, en un encuentro en el que volvieron a verse varias versiones de los de Simeone.

Con una idea clara desde el pitido inicial y un once donde los ojos volvían a estar puestos en el croata Niko Kalinic, el Atlético buscó el gol con contundencia. Quisieron adelantarse pronto para encarrilar el partido lo antes posible y lo pudieron lograr en varias ocasiones. El mencionado delantero tuvo la primera a los pocos minutos con un remate de cabeza que se marchaba alto. La jugada había quedado invalidada por falta en el salto pero la intención ya estaba ahí. Kalinic vio la tarjeta amarilla en esa acción, y es que el colegiado fue uno de los protagonistas del encuentro. Hernández Hernández mostró hasta 9 cartulinas en acciones poco amonestables y se dedicó en gran medida a parar el juego.

El Alavés también trató de reivindicarse en el terreno de juego, aunque le costaba llegar. Con Ibai Gómez como referente vinieron las primeras acciones visitantes, pero topándose con una habitual férrea defensa del Atlético. Lemar insistió a los 8 minutos con un mal disparo que se marchó desviado y la réplica la tuvo el Alavés con un centro al área muy peligroso que tuvo que despejar Savic a córner. El Atlético estaba controlando el partido y estaba más cerca del gol que el Alavés. Y el tanto acabó llegando en el ecuador del primer tiempo gracias a un centro de Arias que Kalinic remataba con la tripa. No fue la mejor manera de hacerlo pero el gol subía al marcador. El croata había vuelto a cumplir con su cometido y marcaba su segundo gol con la elástica rojiblanca, el primero en Liga, y Arias hacía su primera asistencia.

Tras el tanto llegaron los peores minutos de cada equipo, pero en gran parte por culpa del colegiado, que no dejó jugar. Demasiadas faltas rigurosas, tarjetas sin mucho sentido y largos parones que hicieron que el partido se convirtiese en intratable. Fue muestra también de la alta intensidad con la que jugaron ambos conjuntos. El revés para el Atlético llegó a la media hora en forma de lesión. Lucas se echaba al suelo y la mano a su rodilla derecha. El Metropolitano enmudeció mientras las asistencias atendían al francés, y respiró, cuando volvió a saltar al terreno de juego. No duraría mucho. Pues a los tres minutos, el central -y hoy en ocasiones también lateral- volvía a caer al césped y doliéndose en la misma zona tuvo que ser definitivamente sustituido por Giménez. La ovación de despedida al campeón del mundo recibió también al uruguayo, que regresaba tras superar una lesión.

Tanto Atlético como Alavés lo dejaron todo para la segunda parte, aunque los rojiblancos mantenían la ventaja. Arias pudo hacer el segundo tras una buena llegada pero su disparo fue malo y acabó saliendo fuera pegando en el lateral de la red. También la tuvo Giménez con un cabezazo que se estrelló en el poste. Fue la hora de los cambios en el banquillo rojiblanco, aunque en esta ocasión, Simeone no acertó. Retiró a Kalinic y dio entrada a Vitolo. Fue entonces cuando el Alavés empezó a ganar terreno mientras el Atlético, desestructurado, se condenaba encerrándose atrás, a pesar de haber comenzado el segundo acto con determinación.

El Alavés trató de hacer daño por arriba, pero ahí estaba Oblak para atajar los balones. El esloveno vio que le salían bien las cosas y tal vez se confió demasiado. Un error pudo costar el empate visitante. Pues Oblak salió demasiado para despejar una falta y se quedó vendido ante los rivales. Afortunadamente para él pudo volver a portería y sacar por arriba el rechace lanzado por Ibai. A pesar de terminar con portería a cero, no fue el mejor partido de un Oblak que está al máximo nivel, y que con incluso un mal día, es capaz de solucionar los problemas a su equipo. Pues el tiempo pasaba y el gol de la tranquilidad no llegaba. Y para más inri, Simeone sentó a Lemar y dio entrada al juvenil Montero. Más atrás. Decisión que no gustó nada en las gradas del Metropolitano.

Al Atlético le acabó salvando una contra de Griezmann en el minuto 82. El francés corrió hacia portería rival y se plantó delante del guardameta. Erró en la ejecución y cuando estaba hecho lo difícil falló la ocasión… pero apareció la fortuna para decantar la balanza y el balón pegó en el poste. Griezmann recogió el rechace y volvió a rematar, esta vez a puerta vacía. Esa segunda oportunidad era más difícil de lo que parecía. Estaba demasiado cerca del primer palo y el balón entró rozando. Pero fue gol. El 2-0 subió al marcador y resultó embriagador para una afición que no tenía ganas de sufrir. El Metropolitano fue una fiesta y con todo el estadio cantando y saltando, llegó el tercer gol a los cinco minutos. Hubo varias ocasiones despejadas por la defensa y el portero pero en la tercera acción el balón cayó en las botas de Rodrigo que disparó para batir a Pacheco y sentenciar el partido.

Buena victoria del Atlético de Madrid con una imagen positiva. A pesar de algunos pasajes del partido, la actuación general fue buena y terminó sumando tres puntos muy importantes para seguir enganchados a la Liga. De manera provisional es segundo, un punto por encima del Sevilla, que juega esta tarde ante el Valencia. Y empatado con el líder, el FC Barcelona, que se enfrenta mañana al Espanyol. El Alavés, por su parte, se mantiene en zona Champions a la espera de lo que haga el resto de equipos. Hoy no pudo llevarse la victoria de un estadio enchufado con los suyos que recupera de nuevo la senda de a victoria de la mejor manera. Venciendo por 3-0 contra uno de los de arriba.