El documental que recoge fragmentos de charlas y momentos vividos en la Eurocopa 2008 con Luis como protagonista, fue presentado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

“Yo era muy mal jugador, pero era muy listo en el campo”. Con esas palabras empieza el previo de un documental protagonizado por Luis Aragonés, uno de los mejores entrenadores en toda la historia del fútbol español. Este documento audiovisual presentado por la Federación concentra más de diez horas de grabaciones en el seno interno de la Selección en plena disputa de lo que sería la segunda Eurocopa para el combinado español.

El “Sabio de Hortaleza”, mote cariñoso dirigido a Luis, es el protagonista de un documento que recoge muchos momentos del fallecido seleccionador con sus jugadores. Las imágenes fueron descubiertas en unas cintas por Jesús Paredes, preparador físico e íntimo amigo de Aragonés, que al ver la riqueza emocional que guardaban no dudó ni un instante en remitirlas al gabinete de comunicación de la RFEF, quienes dieron el visto bueno para hacerlas públicas a modo de un documental que sirve como homenaje a un histórico del fútbol español tras cumplirse diez años este verano de la conquista del torneo en Viena con ese inolvidable gol de Torres.

Frases demoledoras como “ahora es querer” o “si no estoy en la final con este equipo soy una mierda“, se presenta un documental que fue presentado ante una multitud de personalidades importantes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Desde jugadores que pudieron ser entrenados por él como De la Red, Marchena, Dani Güiza, o Sergio Ramos, que no dudó en decir de poner el vídeo como “obligatorio para conocer la historia del fútbol español“, a directivos actuales como el presidente de la Federación, Luis Rubiales, quien definió al Sabio como alguien “difícil de definir“, con “respeto y admiración, y ternura a partes iguales”.

“Quiero agradecer a la RFEF este homenaje, el cariño y el respeto que hay en las imágenes. El cuerpo técnico, los jugadores… Hicisteis rejuvenecer a mi padre y nos hicisteis muy felices a todos en un momento de crisis en España. Muchas gracias”. Esas palabras corresponden al hijo de la leyenda española. Un hijo, emocionado y orgulloso de su padre, que recogió la pizarra donde Luis dio las indicaciones tácticas a los jugadores en la final frente a Alemania.

Todos los allí reunidos coincidían: el legado de Luis Aragonés es asombroso y es algo que no morirá nunca. El que también fuese entrenador del Atlético de Madrid sigue vivo en cada uno de los corazones que han latido por un partido de la Selección. Él se fue, dejando a Del Bosque unas bases de una selección repleta de éxitos que ya forma parte de la historia, pese a que los jugadores estuviesen de acuerdo en que se quedase. No era un hombre de emociones, no quería que se le notase en el rostro. Pero se fue, se fue sabiendo que su equipo, con él o sin él iba a ser campeón del mundo. La Selección de Luis y Vicente no paró de “ganar, ganar, y volver a ganar” hasta conseguirlo.

Gracias Luis.