• El Atlético de Madrid venció por 2-0 al Borussia Dortmund con los goles de Saúl y Griezmann dominando a su rival de principio a fin.

Nueva jornada de Champions y nuevo enfrentamiento ante el Borussia Dortmund. El Atlético de Madrid tenía la oportunidad de resarcirse de la dura derrota sufrida hace ya dos semanas, en el Signal-Iduna Park, donde el conjunto bávaro goleó a los rojiblancos con un doloroso 4-0. Ahora fueron ellos los que quisieron devolverla, y aunque no lograron el mismo resultado, si se llevaron los tres puntos en un partido que venció 2-0 y que dominó de principio a fin. Un Atlético de Madrid que volvió a dar razones para posicionarlo como favorito de cara al título y que disputó uno de sus mejores encuentros en lo que va de temporada. Los goles de Saúl y Griezmann adornaron el buen juego de los de Simeone.

Desde muy pronto comenzó atacando el Atlético y dejando claras sus intenciones, a pesar de llegar con importantes bajas en ataque, como Koke, Lemar y Diego Costa. No se notaron sus ausencias, ni tampoco las defensivas de Godín y Savic, a pesar de que Giménez tuvo que abandonar el campo en el entretiempo por molestias musculares y su puesto fue ocupado por el juvenil Montero, que debutó en Champions. El primer tiempo estuvo plagado de ocasiones para los rojiblancos y la primera la tuvo Correa tras una buena jugada de combinación que terminaba con un pase atrás del argentino, bien posicionado en el área. Su disparo, mal ejecutado, terminó fuera.

Tal vez fue una de las notas negativas del partido: la mala actuación de Ángel Correa, que cada vez levanta más murmuros en el Metropolitano, aunque fue despedido con una ovación cuando abandonó el campo en la segunda parte sustituido por Vitolo. El Borussia Dortmund, por su parte, pocos acercamientos. Tan sólo tuvo dos en la primera parte sin siquiera finalizar jugada. Lucas Hernández salió al quite rápido y evitó que Reus pudiera alcanzar el objetivo de batir a Oblak cuando ya estaba en el área, y una segunda donde el esloveno tuvo que sacar el pie. El Atlético lo siguió intentando, hasta que llegó el tanto, y cómo no, obra de Saúl. Míster Europa. El canterano volvió a aparecer en la Champions para rematar un pase atrás que tocaba en Akanji antes de entrar a portería. Otro auténtico golazo para abrir el marcador en el mejor momento: recién cumplida la media hora de juego.

Fue entonces cuando comenzó el carrusel de ocasiones para el Atlético de Madrid, que puso marcharse al descanso con al menos dos por delante. No fue así y el resultado fue de 1-0. No pudo aprovechar el primer saque de esquina tras el gol, que acabó con un zapatazo de Giménez desde la frontal, ni el obús lanzado por Thomas desde el mismo lugar que salió alto por muy poco. Tampoco pudo ampliar ventajas Filipe Luis, que se coló en el área para intentar batir a Bürki, que consiguió rechazar su disparo. Y otra vez Saúl… aunque esta vez su disparo salió demasiado cruzado. Hasta cuatro ocasiones tuvo el Atlético, y cada una de un jugador diferente. Pero quedaba la de la polémica, a poco tiempo del descanso. Saúl estuvo a punto de rematar otro balón desde el punto de penalti pero apareció Piszczek para evitarlo. Le hizo penalti pero el árbitro señaló saque de esquina.

Hubiera cambiado mucho el trascurso del partido de haber marcado el Atlético alguna de esas tantas ocasiones de las que gozó, en un Metropolitano enchufado con su equipo y con un clima sensacional. Sin embargo todo se calmó en la segunda parte. El partido se volvió más táctico y ya no era tan fácil llegar a portería, aunque tampoco tarea imposible. Todo se enfrió y al Atlético le costó volver a encontrar los espacios. Saúl, Rodrigo y Correa lo intentaron desde lejos pero no atinaron a portería. Y mientras los cambios empezaban a aparecer en el terreno de juego, el Dortmund tuvo su primera ocasión clara con un cabezazo de Guerreiro -recién salido en lugar de Pulisic- que tampoco encontró portería.

Entre esas pocas llegadas de ambos equipos acabó llegando el segundo del Atlético a diez minutos del final con un tanto de Girezmann tras superar a la defensa y plantarse delante de Bürki. El francés no falló y reapareció cuando más le necesitaba su equipo. El gol de la sentencia ya estaba marcado pero el Metropolitano quería más. No pudo ser y los rojiblancos se marcharon con los tres puntos, muy buenas sensaciones y dos tantos que hacen recordar al Borussia Dortmund que el 4-0 no fue más que un accidente y que no está por encima de nadie. Al Atlético sólo le hace falta un punto contra Mónaco y Brujas para firmar su clasificación a octavos, con opciones de ser primero de grupo si consigue la victoria y pincha el Dortmund, algo más complicado.