El Nápoles igualó rápidamente la eliminatoria, a partir de ahí, tocó sufrir, hasta que Pina, con un centrochut envenenado, sentenció.

Se preveía un partido de alta tensión en San Paolo, y lo fue, el Nápoles, con toda la artillería pesada, tenía que decir aún la última palabra; el Villarreal por su parte, sabía que iba a ser un partido duro y disputado, pero sabía que con un gol tenía casi sentenciada la eliminatoria.

Salió muy seguro el submarino en el partido, parecía no importarle el escenario, y antes del primer cuarto de hora ya pudo sentenciar la eliminatoria, pero Bakambu falló el mano a mano, el delantero aún se estará preguntando cómo pudo haber fallado esa ocasión tan clara, esa acción pareció hacer reaccionar a los locales, que a partir de ahí fueron quitándose los nervios de encima y decidieron ir a por el partido, y a los pocos minutos tuvieron premio.

Tan solo tres minutos después Hamsik ponía el 1-0 e igualaba la eliminatoria, demasiado pronto le llegó el gol al Villarreal, que no le dio tiempo ni a administrar la ventaja de la ida, de ahí al descanso sólo hubo un equipo sobre el campo, que mereció marcar algún gol más, tanto Insigne, Chiriche y Mertens tuvieron ocasiones claras, pero el acierto de un inspiradísimo Areola mantuvo a flote al submarino.

Tocaba reaccionar en la segunda parte e intentar marcar algún gol para sacudirse el agobio local, y salió de forma más agresiva el Villarreal, pero sin llegar de forma clara al área de Reina, muy seguro toda la noche, el Nápoles, olvidó por un rato que su verdadero objetivo esta temporada es luchar por el scudetto,y fue a por el partido, hasta que en el 59´ llegó la jugada clave del partido,  Reina fue más rápido que Bakambu pero no lo suficiente para recuperar su posición ante la imprevista vaselina de Pina. El centrocampista se inventó un centrochut desde el pico del área que acabó en la escuadra del palo largo. Eliminatoria finiquitada cuando menos lo merecía el submarino.

Foto: Marca.com
Foto: Marca.com

El gol fue un mazazo para los napolitanos que debían meter dos goles para clasificarse, toda una proeza teniendo en cuenta que se enfrentaban a una de las defensas más fiables de toda Europa, de ahí al final fue un quiero y no puedo, mientras al Villarreal le bastó con cerrar todos los espacios, con Musacchio y Victor Rúiz imperiales en defensa.

El sueño del Villarreal en esta Europa League continúa y estará en el sorteo del viernes, tres años atrás el conjunto amarillo se jugaba las castañas en campos de segunda división y ahora se puede decir que es uno equipos más compactos y fiables de toda Europa, el fútbol le debe un título al Villarreal, y ahora está un pasito más cerca.