• La Real Sociedad se impuso al Atlético de Madrid por 1-2 en la final de la Copa de la Reina gracias a los tantos de Palacios y Nahikari.

No pudo ser. El Atlético de Madrid Femenino vuelve a decir adiós al sueño del doblete. El conjunto rojiblanco había llegado a la final de la Copa de la Reina tras proclamarse campeón de Liga y por tercera vez consecutiva trataría de lograr un doblete inédito en su historia. Finalmente, la Real Sociedad fue la que se llevó la palma en una final donde mostró su mejor versión. El conjunto txuri-urdín es campeón por primera vez en su historia y refleja una realidad más que positiva: el fútbol femenino crece y no sólo es de Atlético y Barcelona.

La final más esperada para ambos equipos comenzó con un claro dominador. El Atlético de Madrid fue capaz de llevar el ritmo del partido y generar ocasiones claras. Esther adelantó a las suyas a los 15 minutos con un golazo de volea, pero la Real Sociedad recortó distancias gracias al tanto de Palacios y al error de Lola Gallardo. En el segundo tiempo Nahikari puso el segundo y definitivo a pesar de que las rojiblancas lo intentaron hasta el final, en un encuentro muy competido en el que la Real Sociedad sorprendió con una férrea defensa intraspasable para el Atlético.

Y es que ahí estuvo la clave para que la Real Sociedad se alzara con el primer título de su historia. Un equipo bien cerrado atrás que trabajó durante todo el encuentro para cerrar los espacios que Jenni, Ludmila y Esther pudieran creer. Y tras eso, Nahikari y Eizaguirre entrando a cuchillo para echar a bajo el muro formado por Tounkara y de nuevo una inconmensurable Laia Aleixandri. Brillante partido de la catalana que una vez más se revindicó en su camino a convertirse en una de las mejores centrales de España. Pese a ello, el Atlético fue superior. El gol de Esther en el primer cuarto de hora así lo acreditaba, tras una gran asistencia de Kenti Robles.

Sin embargo, una jugada fortuita acabó con el gol y empate de la Real Sociedad gracias a Palacios. Y a un error imperdonable de Lola Gallardo. Son pocas las veces que la guardameta rojiblanca falla, pero de nuevo lo hizo en un momento poco oportuno. Disparo desde fuera del área que va a las manos de la portera… pero inexplicablemente el balón se le escapa y acaba entrando entres sus piernas. Vuelve el empate al electrónico, con la diferencia de que esta vez, el casillero rojiblanco no se iba a volver a mover.

La segunda parte fue aún más colchonera, con un Atlético que recuperó una eficacia por banda que había ido perdiendo paulatinamente. Y más fresco, pues a la Real Sociedad empezaba a hacerle mella el cansancio. Las txuri-urdín tiraron de coraje para protegerse de lo que comenzó a ser un aluvión rojiblanco. Kenti Robles tuvo la primera del segundo tiempo con un disparo alto, y a partir de ahí, se vio de todo. A punto estuvo Ludmila de volver a adelantar al Atlético. Pero no llegó a recoger el rechace de Quiñones tras el disparo de Jennifer Hermoso. Y es que esta final tuvo un nombre particular: el de Mariasun Quiñones, la guardameta de la Real, que lo paró absolutamente todo.

Nahikari acabaría decantando la balanza con un disparo desde el interior del área pequeña tras un centro lateral. La Real Sociedad se adelantaba en el marcador, pero aún quedaba media hora más y la remontada rojiblanca era más que posible. Era difícil imaginar un escenario así para un conjunto que esta temporada no había fallado en casi ninguna cita. Pero sí, la realidad era esa. El Atlético iba por detrás en su final soñada. En el minuto 73 gozó el conjunto rojiblanco de una de sus oportunidades más claras con una doble ocasión, primero de Hermoso y luego de Meseguer. Ludmila un minuto más tarde lo intentó cin un disparo que Bea Beltrán rechazaba a córner… aunque la colegiada señaló saque de puerta.

El Atlético lo intentaba con ansias, pero se le agotaba el tiempo y a la Real le estaba saliendo bien la jugada. Y la desesperación acabó llegando… disparo de Ludmila al poste tras la mano salvadora de Quiñones, y tres minutos después, zambombazo de Ángela Sosa al larguero. No hubo manera de traspasar una portería defendida con uñas y dientes y tampoco de derribar un muro que impidió al Atlético internarse con facilidad. El sueño se tornó en pesadilla para el Atlético, que acabó viendo cómo de nuevo se le escapaba el doblete. La Real Sociedad, campeona de la Copa de la Reina, campeona por primera vez en su historia.

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