• Luis Suárez en el 85 y Messi en el 86 decidieron el partido. Diego Costa fue expulsado en un encuentro donde el Atlético lo dio todo y donde Simeone tiró de valentía.

No pudo ser. El Atlético de Madrid dice adiós al último tren de la Liga. Ganar en el Camp Nou era lo único que podían hacer los rojiblancos para seguir teniendo opciones de hacerse con su undécimo título. Fue el Barcelona quien se llevó el partido tras 85 minutos de contienda, con un Atlético fuerte, que salió al ataque, se quedó con uno menos y dio la mejor imagen que podía dar. Luis Suárez abrió el marcador a cinco minutos del final y Messi lo maquilló un minuto después. El Barcelona es líder a 11 puntos del Atlético y a falta de 7 partidos para el final del campeonato, es prácticamente campeón.

Simeone salió con todo y dispuesto a llevarse el partido. No quiso repetir el error de Turín, ni el de otras grandes citas. Un once esperado, con Griezmann y Diego Costa arriba, y reservándose a Morata para más tarde. El Atlético salió con fuerza y tuvo ocasiones desde recién comenzado el encuentro. Giménez fue el primero en intentarlo, pero su disparo no sería bueno y se iría desviado. Al Atlético le falló la puntería, pero se lo puso muy difícil al Barcelona. Diego Costa tendría otra poco después con un remate de cabeza que de nuevo se fue arriba. Los blaugranas comenzaron a carburar después de unos primeros 15 minutos que fueron de color rojiblanco y entonces comenzó a generar peligro con contundencia.

Jordi Alba tuvo la más clara tras un mano a mano con Oblak y un disparo que acabó estrellándose en la madera. Arias tuvo la réplica tras una buena jugada del equipo, pero la defensa acabó blocando a córner. Un partido de poder a poder entre dos grandes equipos que no dejaban de hacerse daño. Luis Suárez tenía otra para el Barça y después Griezmann, con un disparo ante Ter Stegen que atajó el guardameta alemán. Aluvión de ocasiones para los dos equipos con un Oblak galáctico que volvió a reivindicarse como el mejor portero del planeta.

A punto de cumplirse la primera media hora de partido llegó el punto de inflexión que dejó muy perjudicado al Atlético. Diego Costa fue expulsado tras una falta por decirle algo a Gil Manzano y de seguido Giménez vio la amarilla. El Atlético, con todo el partido por delante, se quedaba con diez, y con una defensa muy tocada. Arias fue el sacrificado de Simeone para suplir la baja de Diego Costa dando entrada a Correa. El Cholo no quería perder ni un mínimo de poder ofensivo. Y Thomas, que también había visto la amarilla, pasaba al lateral. Decisión valiente del técnico argentino que funcionó. Thomas cumplió con su cometido y el Atlético no lamentó el cambio táctico.

Oblak volvió a aparecer en los últimos instantes del primer tiempo con dos paradas casi consecutivas. Primero deteniendo el disparo de Messi y después el cabezazo de Coutinho. El Atlético había resistido la recta final ante un Barcelona que se relajó teniendo al rival con uno menos. La segunda parte comenzó igual de enérgica que la primera, con el Atlético buscando el gol pero sin concretar en las ocasiones. Llegó el tiempo de Morata cuando se cumplía el minuto 55 y con otro cambio sorprendente. En esta ocasión era Filipe Luis quien se iba al banco y Saúl el que ocupaba la posición en el lateral izquierdo.

El Barcelona siguió apretando y de nuevo Oblak fue la estrella. Primero detuvo un disparo a bocajarro de Luis Suárez y después en dos tiempos un disparo del mismo protagonista. Pero la más salvadora fue casi a 20 minutos de la conclusión. Una doble ocasión del Barça que terminaba en doble parada de Oblak: despejó primero el disparo desde la frontal de Messi y atajaba el segundo intento de Coutinho. El Atlético se sumó más al ataque gracias a unas conexiones que funcionaron y a punto estuvo gracias a un remate de espuela de Morata que sacó la defensa. En segunda jugada lo intentó Saúl, pero de nuevo se topó con el muro blaugrana.

Rodrigo también tuvo la suya rematando de cabeza una falta lateral… pero era Giménez quien estaba mejor posicionado, justo detrás. Le quitó la oportunidad y el balón se marchó fuera. Los minutos fueron pasando y el partido estaba abierto. Pero fue finalmente el Barcelona quien se llevó la palma. Un gol de Luis Suárez en el 85 decidió la Liga con una definición perfecta. Oblak se estiró todo lo que pudo para llegar a la zona baja de su poste izquierdo y el balón le acabó pasando por debajo del brazo. Un minuto después, Messi sentenciaba, y el VAR, que entró a valorar si había fuera de juego del argentino, dio el segundo gol por válido.

El Atlético de Madrid se marcha del Camp Nou con un resultado en contra de 2-0 y sin poder romper una racha enorme de partidos de Liga sin ganar en el feudo barcelonista. Los rojiblancos lucharon hasta el final y dieron una muy buena imagen ante un Barcelona que con la victoria de hoy es prácticamente campeón de Liga. El Atlético tendrá que luchar por mantener el segundo puesto, disputado ante un Real Madrid que es tercero a dos puntos de los colchoneros.

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