El Sevilla se afianza el primer puesto de la Liga Santander tras ganar al Atlético de Madrid. N’Zonzi en el minuto 73 hace posible el sueño, ahora realidad, de muchos sevillistas. Su entrenador, Sampaoli no puede estar más contento con la labor del equipo en el día de hoy.

Tras romper la mala racha de partidos sin ganar fuera de casa la semana pasada contra el Leganés, el Sevilla tenía que enfrentarse con uno de los equipos más duros de la Liga. Sin duda, el partido tenía un premio añadido, el ganador se convertiría en líder. Sampaoli ha decidido salir a jugar con defensa de cinco, aspecto llamativo en el conjunto de Nervión.  “No podíamos igualar en número de jugadores con estos rivales tan veloces. Arrancamos con cuatro en medio, fue un partido muy trabajado, para mí el Atlético de Madrid, hoy por hoy, o es el mejor equipo del mundo o está muy cerca de estarlo. Por eso esta victoria tiene mucho mérito”. explicaba el técnico.

Los que muchos tildan como “sorpresa”, Sampaoli lo define así:  “Uno siempre se ilusiona con que esto se dé a corto plazo. Estamos felices por ello. Creemos que este plantel joven y nuevo puede hacer grandes cosas. Consolidando este grupo, se hará un equipo muy grande”. Sorpresa tanto en el resultado como en el liderato. Por si no lo esperaba nadie preguntaron al técnico por sus posibilidades de ganar la liga. “La historia dice que en los últimos tiempos fue imposible pelear por el título. Pero sólo el tiempo lo dirá. Ahora tenemos la alegría de haber ganado al Atlético y de seguir ganándonos un respeto. Si en el tiempo se puede sostener esto, ojalá podamos estar a la altura”. afirmaba.

Para lograrlo, cuenta con jugadores como N’zonzi y Vietto y la filosofía impuesta por el míster. Sobre ambos jugadores ha querido aclarar: “Nzonzi no sólo está para frenar avances sino para construir juego, y eso le permite acciones como la del gol. Vietto está asistiendo en muchos tantos y su solidaridad se vio en el gol. Estoy muy contento por los dos futbolistas”. La filosofía la tiene clara y poco a poco comienza a hacer efecto. “Queremos tener protagonismo, mirar siempre más al arco rival que al propio. Eso nos hará competitivos y difíciles para cualquiera con el paso del tiempo. Ningún revés debe hacer que nos detengamos”.