• Salah abrió el marcador a los dos minutos con un penalti mal señalado y Origi remató al Tottenham en el 88, en un partido muy táctico que dejó al Liverpool como campeón de la Champions.

El Liverpool es el nuevo campeón de la Champions League. El conjunto de Jürgen Klopp logró imponerse al Tottenham por 0-2 en la final celebrada en el Estadio Metropolitano. Por fin, el entrenador alemán logra hacerse con su tan ansiado título, en una carrera deportiva muy desafortunada, en lo que a finales se refiere. Hasta hoy, Klopp había alcanzado 7 finales -2 de la Champions- y sólo había ganado una, y ninguna de la máxima competición europea. El año pasado perdió en la final contra el Real Madrid, pero este año el destino del fútbol tenía otro desenlace para él. Salah de penalti nada más arrancar el encuentro y Origi a dos minutos del final, dieron el título a los ‘red’ en un encuentro en el que el Tottenham mereció más.

Y es que a los de Pochettino las cosas le salieron mal desde el pitido inicial. Primera jugada del Liverpool cuando no había trascurrido ni un minuto de partido, centro al área y mano de Sissoko. El colegiado señaló penalti aunque en la repetición se pudo apreciar cómo el balón toca en el cuerpo del jugador antes de pegar en el brazo. Lo revisa el VAR pero también señala la pena máxima. Mal pitado y sentencia injusta para el Tottenham. Salah desde los once metros no falló y adelantó a los suyos en el marcador cuando el cronómetro no alcanzaba el minuto 2. Klopp se salió con la suya y a Pochettino se le rompieron los esquemas. El Liverpool iba a tirar de juego defensivo para salir con su contraataque letal, y no logró crear ocasiones claras de peligro, pero consiguió el objetivo de que el partido se jugase a su manera.

Con tanta prisa para hacer el gol, casi no dio tiempo ni analizar los onces iniciales. Pues ambos entrenadores se guardaron ases bajo la manga. El más sorprendente el de Klopp, que se dejó a Milner y Origi en el banquillo. También Pochettino decidió guardarse a uno de los mejores: Lucas Moura. En las alineaciones, por otro lado, figuraron finalmente Firmino por el Liverpool y Harry Kane por el Tottenham, que habían llegado a la cita con dudas por lesión.

Pocas cosas pasaron en el primer tiempo. Un partido muy táctico donde Tottenham y Liverpool se esperaron y donde fueron los ‘red’ los que acabaron imponiendo su estilo. Los Spurs apenas reaccionaron al gol de Salah, mientras el Liverpool buscaba la contra acercándose con mucho peligro, pero sin concretar en las ocasiones. Robertson y Arnold fueron imprescindibles para entrar a cuchillo en zona rival. Pero mucha imprecisión, tiros a las manos de Lloris, saques de esquina totalmente desaprovechados y disparos demasiado altos o desviados. La única de peligro, un zapatazo de Robertson que sacó el guardameta francés a córner. Y las pocas veces que se acercaba el Tottenham el resultado era similar. La única ocasión a destacar fue un disparo de Eriksen al filo del descanso, pero que se marchó muy por encima del larguero.

El segundo tiempo depararía algo muy similar. El partido sólo se animó en los últimos quince minutos, y eso que tanto Klopp como Pochettino acabaron sacando su artillería pesada: Milner y Moura entraban en escena. Más tarde entraría también el español Fernando Llorente. El Tottenham no apretó de verdad hasta la recta final, pero apareció Alisson para convertirse en el gran salvador de la noche. A diez minutos de la conclusión del partido los Spurs tuvieron la más clara con una doble ocasión que resolvió el guardameta brasileño: Dele Alli primero y Lucas Moura después recogiendo el rechace.

Al Tottenham se le acaba el tiempo y trató de presionar más a un Liverpool que defendía muy bien y que parecía tener controlada la situación. Pero Origi, que entró al poco de comenzar la segunda parte sustituyendo a Firmino, decidió que el juego había terminado. El autor de dos de los goles de la vuelta de semifinales ante el Barcelona volvía a convertirse en el héroe, enganchando desde el lateral del interior del área un balón que venía de varios rechaces para batir a Lloris con un disparo cruzado raso. Minuto 88 de partido. El Liverpool ya era campeón.

La última del partido la tuvo Kane en los cinco minutos finales que el colegiado decidió añadir al tiempo reglamentario. Pero el pescado ya estaba vendido y con los hinchas del Tottenham abandonando las gradas, mientras las voces de los del Liverpool reventaban el Metropolitano, se llegó al pitido final. El Liverpool consigue su sexta Champions League y su entrenador Jürgen Klopp, la primera, tras haber perdido dos con Borussia Dortmund y Liverpool. El técnico del conjunto liverpolio conseguía así su título merecido, aquel que le debía el fútbol y que hasta hoy le había negado.

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